Aun revoletea el pájaro gris de tu presencia en este cielo.
Dijiste que volverías… al madurar los limones.
Dijiste que volverías, cuando broten cantos nuevos…
4 años quizás? Ya va 1… o dos? No, no lo recuerdo...
Los números no son mi fuerte... menos, para contar esos días.
Qué importa si lo recuerdo o no...
Si parte de mí, se suspendió en el trapecio de esa vida
Dijiste que vendrías al florecer los naranjos… Y yo sabía que no sería.
¿Acaso tú lo sabías?
Dijiste que te esperara en el huerto de mi vida…
Y hace tanto huerto que te espero!
¿Porqué este aplazar los tiempos…?
Acaso entre tanta arena y cielo, te has visto sol en mi playa?
Y seguiré suspendida, hasta cumplir los designios.
Espero que a tu llegar, no finja que esté dormida…
Espero que tu llegar, no me encuentre arrepentida.
O que he encontrado mi sol, en la playa de mi vida
O que te diga; “amor, lo siento, ya es otro día”.
martes 10 de noviembre de 2009
Tú dijistes...
martes 3 de noviembre de 2009
Sueño Azul...
... Y me dejo llevar por las nubes hacia lugares desconocidos por mi corazón.
La casa azul en que nací, está situada en una colina rodeada de hualles, un sauce, castaños, nogales; un aromo primaveral en invierno —un sol con dulzor a miel de ulmos— chilcos rodeados a su vez de picaflores, que no sabíamos si eran realidad o visión ¡tan efímeros! En invierno sentimos caer los robles partidos por los rayos. En los atardeceres salimos, bajo la lluvia o los arreboles, a buscar las ovejas (a veces tuvimos que llorar la muerte de alguna de ellas, navegando sobre las aguas) Por las noches oímos los cantos, cuentos y adivinanzas a orillas del fogón, respirando el aroma del pan horneado por mi abuela, mi madre, o la tía María, mientras mi padre y mi abuelo —Lonko de la comunidad— observaban con atención y respeto.
Hablo de la memoria de mi niñez y no de una sociedad idílica. Allí, me parece, aprendí lo que era la poesía... las grandezas de la vida cotidiana, pero sobre todo sus detalles; el destello del fuego, de los ojos, de las manos.
Sentado en las rodillas de mi abuela oí las primeras historias de árboles y piedras que dialogan entre sí, con los animales y con la gente. Nada más, me decía, hay que aprender a interpretar sus signos... y a percibir sus sonidos que suelen esconderse en el viento.
Tal como mi madre ahora, ella era silenciosa y tenía una paciencia a toda prueba. Solía verla caminar de un lugar a otro, haciendo girar el huso, retorciendo la blancura de la lana. Hilos que en el telar de las noches se iban convirtiendo en hermosos tejidos. Como mis hermanos y hermanas —más de una vez— intenté aprender ese arte, sin éxito.
Pero guardé en mi memoria el contenido de los dibujos que hablaban de la creación y resurgimiento del mundo mapuche, de fuerzas protectoras, de volcanes, de flores y aves...
También con mi abuelo compartimos muchas noches a la intemperie. Largos silencios, largos relatos que nos hablaban del origen de la gente nuestra, del primer espíritu mapuche arrojado desde el Azul... De las almas que colgaban en el infinito como estrellas. Nos enseñaba los caminos del cielo, sus ríos sus señales... Cada primavera lo veía portando flores en sus orejas y en la solapa de su vestón, o caminando descalzo sobre el rocío de la mañana.
También lo recuerdo cabalgando bajo la lluvia torrencial de un invierno entre bosques enormes.
Era un hombre delgado y firme. Vagando entre riachuelos, bosques y nubes... veo pasar las estaciones: Brotes de Luna fría (invierno), Luna del verdor (primavera) Luna de los primeros frutos (fin de la primavera y comienzo del verano) Luna de los frutos abundantes (verano) y Luna de los brotes cenicientos (otoño) Salgo con mi madre y mi padre a buscar remedios y hongos. La menta para el estómago, el toronjil para la pena, el matico para el hígado y para las heridas, el coralillo para los riñones —iba diciendo ella.
Bailan, bailan, los remedios de la montaña —agregaba él- haciendo que levantara las hierbas entre mis manos.
Aprendo entonces los nombres de las flores y de las plantas, los insectos cumplen su función..
Nada está de más en este mundo... El universo es una dualidad: lo bueno no existe sin lo malo.
La Tierra no pertenece a la gente. Mapuche significa Gente de la Tierra —me iban diciendo-
En el otoño los esteros comenzaban a brillar... El espíritu del agua moviéndose sobre el lecho pedregoso, el agua emergiendo desde los ojos de la Tierra.
Cada año corría yo a la montaña para asistir a la maravillosa ceremonia de la naturaleza
Luego llegaba el invierno a purificar la Tierra, para el inicio de los nuevos sueños y sembrados
A veces los guairaos pasaban anunciándonos la enfermedad o la muerte...
Sufría yo pensando que alguno de los mayores que amaba, tendría que encaminarse hacia las orillas del Río de las Lágrimas, a llamar al balsero de la muerte para ir a encontrarse con los antepasados... y alegrarse en el País Azul.
Una madrugada partió mi hermano Carlitos... Lloviznaba, era un día ceniciento...
Salí a perderme en los bosques de la imaginación (en eso ando aún)
El sonido de los esteros nos abraza en el otoño. Hoy, les digo a mis hermanas Rayén y América: Creo que la poesía es sólo un respirar en paz —como nos lo recuerda nuestro Jorge Teillier— mientras como Avestruz del Cielo por todas las tierras hago vagar mi pensamiento triste.
Y a Gabi Caui Malen y Beti, les voy diciendo: Ahora estoy en el Valle de la Luna, en Italia junto al poeta Gabriele Milli. Ahora estoy en Francia, junto a mi hermano Arauco. Ahora estoy en Suecia junto a Juanito Cameron, y a Lasse Söderberg. Ahora estoy en Alemania, junto a mi querido Santos Chávez y a Doris. Ahora estoy en Holanda, junto a Marga, a Gonzalo Millán y a Jimena, Jan y Aafke, Juan y Kata. Llueve, llovizna, amarillea el viento en Amsterdam...
Brillan los canales en las antiguas lámparas de hierro y en los puentes levadizos. Creo ver un tulipán azul, un molino cuyas aspas giran y despegan...
Tenemos deseos de volar: Vamos, que nada turbe mis sueños —me digo.
Y me dejo llevar por las nubes hacia lugares desconocidos por mi corazón.
Elicura Chihuailaf.
domingo 1 de noviembre de 2009
Hogueras...
Mi parámetro de amor, mi dulce ayer...
Mi barómetro, mi calor, mi beso, mi caricia encendida.El frío calaba los huesos y tu amor encendía la hoguera de esta alma mojada...
Estés dónde estés, sabrás que eres mi parámetro de amor
Que hubo lilas y violetas esperando en la sala, por ti
Que hubo hogueras encendidas en medio de la escarcha de mi alma de entonces…
Hubo hogueras encendidas en medio de un largo invierno
Hubo hogueras encendidas, cuando me llovías…
Y que esas hogueras prendieron por ti
Amor de memorias, de historias y tiempos…
Amor en mi vida, y de mis sueños
Amor de hombre por mí
Amor de amores… amor de sol, de universos…
De silencios, y susurros al viento
Amor de hombre por mí.
miércoles 28 de octubre de 2009
Faltaba...
"Cuéntale a tu corazón, que existe siempre una razón escondida en cada gesto…
del derecho y del revés, uno siempre es lo que es, y anda siempre con lo puesto.
Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio…
Y no es prudente ir camuflada, eternamente por ahí, ni por estar junto a ti, ni para ir a ningún lado"… (J.M. Serrat)
En vez de embriagarnos en vinos y recuerdos...En amores y vidas...
Me quedé a este otro lado, fingiendo que dormía.
Quizás faltaba amor... quizás por cobardía
Quizás por no llorar una vez más por tu partida...
Quizás para evitar una vez más mi eterna huida...
Quizás por proteger el alma mía.
martes 20 de octubre de 2009
Hogar...
Ser humano... ser Dual.
Una casa material, captura mi cuerpo.
Una casa material, anhelo de tantos…
Y superfluo para mí.
¿A caso no sabes, que estoy de paso?
Que no soy de aquí…
Que el alma ha buscado esta materia; para descansar…
Para aprender… para Amar… para recibir, y para entregar.
Que nada, que tenga “pe$o”, se irá conmigo a la hora de partir?
¿No te he dicho; que mi hogar está donde estén los que amo?
¿Te he hablado de mi amor al mundo?
Te he dicho, que “no tengo más Patria que mi Libertad”
OH! Sí, te lo he dicho…
Te lo ha gritado mi alma, cuando miras a los ojos,
y capturas el reflejo de mis alas…
Que se mueven, se deslizan a la velocidad de la luz.
Lo entenderás, cuando aprendas ha volar…
Lo entenderás, cuando renuncies a lo falso y te amigues a lo cierto.
Lo aprenderás, cuando abraces la existencia… Así, sin más.
Sin tiempos, sin años, sin edades… Si no, en eternidades.
lunes 12 de octubre de 2009
Hubo un tiempo...
Hubo un tiempo en que mi alma se quedó anudada...
Hubo un tiempo en que anduve derramada en tu camino...
Hubo un tiempo en que mis lágrimas surcaban el camino de tus pasos...
Hubo un tiempo, en que te amé más que a mi vida
Hubo un tiempo que sin ti, mi aire se espesaba...
Y el cielo se ennegrecía...
Hubo un tiempo en que me dolías hasta los huesos.
Mi corazón se detuvo en tu tiempo...
Y mi cuerpo se deslizó solo con gajos del alma hasta ahora.
Pero ya todo pasó... El alma se desnudó
El disfraz de reptil se calló... Y he vuelto ser Humano.
viernes 9 de octubre de 2009
YO TUVE UN HERMANO...
Al Hombre que ha reforzado las conciencias y la mía propia, cuando se corre el riesgo de desfallecer en el camino...
Porque hay Hombres que son Inmortales y reverdecen en cada primavera de la vida, y de las Luchas. Son el arranque, el motor que empuja los Sueños para convertirlos en realidades. A 42 años de su (cobarde asesinato) muerte física, conmemoramos la Inmortalidad de tu Alma y tu conciencia Libertaria, querido hermano Comandante Che Guevara.
"Yo tuve un hermanono nos vimos nunca
pero no importaba.
Yo tuve un hermano
que iba por los montes
mientras yo dormía...
Lo quise a mi modo,
le tomé su voz
libre como el agua.
Caminé de a ratos
cerca de su sombra...
no nos vimos nunca,
pero no importaba.
Mi hermano despierto
mientras yo dormía.
Mi hermano mostrándome
detrás de la noche
su estrella elegida."
Poema en audio: Yo tuve un hermano de Julio Cortázar por Julio Cortázar

